El oro auténtico siempre tiene un sello que indica su quilataje (10K, 14K, 18K, etc.) grabado en una zona discreta de la pieza. Este es el primer paso para verificar su autenticidad.
También puedes fijarte en el color y el peso: el oro real es más pesado y su brillo es uniforme, sin descascararse con el uso. Un imán puede servirte como prueba rápida: el oro no es magnético, por lo que no debería atraerlo.
En BraviaShine solo trabajamos con oro auténtico, garantizando que cada pieza cumpla los estándares de calidad y pureza.



